miércoles, 16 de diciembre de 2009

La teta y la luna

Bigas Luna

Antes la había visto, cuando en América TV. se les ocurría emitir alguna película interesante. Recuerdo el bellísimo inicio: la bailarina emergiendo del interior de una especie de lata de galletas enorme, semejante a una caja musical de forma circular (las cajas son cuadradas, ergo); bajo un fondo sonoro delicado de vientos, siendo el final el mismo, sólo que en esta ocasión sumergiéndose la bailarina..
Teté se la pasa observando las tetas (nótese la relación entre el nombre del niño y el de los pechos femeninos) y la luna, lo mismo que a Estrellita, la danzarina portuguesa esposa del Maurice(francés), quien por razones del acto deja expuesto su seno izquierdo en escenario, bajo la función más atractiva del Cava Park. Miquel enamorado, cantando flamencos como un perro malherido. Éste último va ser el antagonista de Teté por procurar el amor y la figura de Estrella.
Teté reacciona malamente ante el nacimiento de su hermano, y al desear las tetas maternas y no obtenerlas por culpa del usurpador, irá a buscarlas en quien la luna le ha envidado para aliviar penas.



Según Bigas Luna “La teta y la luna”, es reflejo de su infancia, de sus vivencias portuarias frente al Mediterráneo, el influjo del pasado romano y su enorme atracción por la figura femenina y su enorme trascendencia en la formación del ser humano, como tal. Es también este film, uno de los más importantes de su carrera, que cuenta con casi un decena de largometrajes, desde Lola en 1985, Las edades de Lulú en 1990, Jamón jamón en 1992, Volavérunt en 1998 y Son de mar en el 2001; hasta “Yo soy la Juani”, rodada el 2006.
Sin lugar a dudas, volverla a ver, es sentir la presencia transparente de la voz de E. Piaf, francesa; enfrentándose al flamenco de Miquel, español, en busca de una supremacía de mejor canción mediterránea capaz de acompañar el camino de las sensaciones y el amor que experimentan los principales protagonistas, ambos auxanetas: los dos prendidos de la portuguesita.



Un bonito recuerdo. Una nostalgia que viene para no irse.

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